mardi, août 21, 2007

Patriotismo y Viaducto. (Parte I.)

=)

Ahí estaba la secundaria dónde estudié.

Cerca de mi casa había dos, pero no, yo quería estudiar ahí. En la que estaba en la esquina de Patriotismo y Viaducto.

Es una secundaria diurna, cuyo nombre nos recuerda un documento de 1857.

Es fea, cómo la mayoría de las escuelas de gobierno, pero tengo muy gratos recuerdos de ella.

Ahí conocí a mi primer amor, el niño más inquieto de toda la escuela, su mamá prácticamente vivía en la Dirección Escolar; me hacía reír mucho y creo que eso me gustaba de él.

Aunque al final todo eso resultó ser una farsa a mí en lugar de causarme risa me lastimó lo suficiente para volverme desconfiada.

Recuerdo a casi todos mis maestros, unos muy buenos, otros regulares y muy pocos realmente pésimos.

El primer año, tenía una maestra de civismo, era un adulto mayor, de unos 65-70 años más o menos, sino es que más, ya estaba jubilada, pero ella no dejaba de dar clases porque eso era todo en su vida. Recuerdo su apellido: Alvarado.

La clase de música también me gustaba, más si la maestra Mayra la daba, ella era toda dulzura, un ángel de maestra; mi pieza favorita era Perfidia y La Bikina, ah! sin dejar de mencionar Aida. Me gustaban por el grado de dificultad que tenía reproducir ciertas notas en la flauta, como el sí bemol o sol sostenido; mis cortos dedos me impedían tomar correctamente la flauta y eso para mí era todo un reto.

Como taller tenía "Corte y confección". La maestra nos clasificaba, hasta la parte de atrás del salón se sentaban "las burras" y conforme calificaciones te iba acomodando, había niñas que nunca pasaron de la última fila y yo la verdad, nunca pasé de la primera.

Sí, las del frente éramos las "consentidas" las niñas de 10.

No sé ni por qué tomé ese taller, creo que porque "mi mamá me dijo" pero en realidad yo quería taquimecanografía, pero bueno, de la clase de corte me gustaba cuándo bordábamos, eso sí me gustaba :)

Disfrutaba mucho ir al "Centro" a comprar el material para la clase de taller, era feliz entre las telas y podía pasar horas viendo el aparador de los hilos.

Esa clase la tuve los tres años, adoré en demasía el último día que tuve taller.

Otra de mis favoritas era matemáticas, y no saben cómo lamento después de 15 años no haber tenido la visión para irme a estudiar a la facultad de Ciencias...

En fin, decía, otra de mis favoritas fue matemáticas, con la maestra Victoria; ella también fue nuestra asesora de grupo (aquella maestra que se responsabilizaba de la firma de boletas y todo lo que involucraba al grupo ante toda la escuela) recuerdo que ella un día me dijo: "sonny_taz párate y siéntate hasta atrás y ese será tu lugar durante todo el año..."

Yo me quedé O.O

Yooooooooooooooo!!! sentada hasta atrás ¡cómo!

El último día que pisé la secundaria, comprendí por qué la maestra lo había hecho y hoy es el día que no termino de agradecerlo. Me había alejado de las malas compañías.

Aunque hoy día, yo sea una mala compañía.

En general me gustaban todas las clases, menos deportes. Me molestaba mucho andar con shorts, aunque adoraba el uniforme color blanco, no sé por qué, pero me gustaba mucho ir de blanco y con tenis. Eso sí me gustaba.

Otra de las preferidas era biología, creo que de ahí nació mi afición por la naturaleza, Castrejón era el apellido de mi profesor. Un hombre pulcro y siempre bien vestido. Demasiado tolerante y no solamente serio, sino que además sabía controlar los impulsos, raramente lo ví enojado o que nos gritara.

Yo siempre quise tomar clases de Física con Valencia, pero nunca tuve la oportunidad. Era el "terror" de la escuela, un hombre alto, de barba, imponente, de la complexión de Pavarotti, todo mundo le tenía miedo, era un excelente profesor en la materia, muy exigente. La física era su rama principal y en la que mejor enseñaba.

Mis amigos H y M. si pudieron tomar clases con él.

Tuve dos maestras de Historia divertidísimas. La de primer año siempre traía un peinado alto, de carácter fuerte, nunca la ví reírse o jugar una broma, pero era buena maestra. De ella aprendí o más bien me hice disciplinada en mis apuntes y demás.

De la segunda, me transmitió ese amor por nuestras raíces, por conocer las culturas, el amor a México. Su clase se me pasaba como agua la disfrutaba mucho. Un gran ser humano.

Cuando cursaba el segundo grado de secundaria, durante las vacaciones de Semana Santa, uno de mis compañeros tuvo un accidente; él y su novia fallecieron. Se estamparon con todo y moto sobre uno de los muros de contención creo que del Viaducto, no recuerdo bien el lugar, pero fue un choque de moto.

Curiosamente la niña que murió tenía los mismos apellidos que yo, mi maestra de música pensaba que había sido mi hermana. Pero no.

Eso había pasado el último fin de semana de las vacaciones, al regresar a la escuela dieron el aviso a todos los alumnos, antes de entrar a clases.

Recuerdo que ese día, abría con Historia. La maestra nos hizo recordar lo humano que había sido mi compañero, a pesar de sus travesuras o de la falta de interés por la escuela, ante todo era un adolescente que había vivido más rápido que nosotros. Y eso era, un adolescente.

Yo tenía 14 años cuándo eso pasó y todos los días que fuí a Ciudad Universitaria, cuándo pasaba por el panteón, jamás dejé de pensar: ¿Qué estarías haciendo en este momento?


Y podría seguir escribiendo de la esquina de Patriotismo y Viaducto, pero creo que mejor lo dejo para otras dos secuelas.


Jamás creí que pudiera hablar tanto de la secundaria en la que estudié.

2 commentaires:

Yaoteka a dit…

Ahh, buenos recuerdos los de la secu. Aunque curiosamente creo que del lugar que más recuerdos extraclase tengo es de la facultad porque siempre fui aburridamente bien portado.

PUAJJJ!!!

:S

sonny_taz a dit…

Yaoteka: Eres nerd pero siempre lo negaste?

:P jajajajaja

No, pues yo igual, en la secu, la prepa y la uni siempre fuí bien portada ñoñanerdita :'(

Por eso me cambian por las zarampas!!

JAjajajaja :p

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