mercredi, août 17, 2011

Libres hacia la verdad


=)

En mi derecho a la libertad de expresión...

Creo en la justicia divina, ahora quiero creer en la justicia basada en Leyes; aquella que nos rige y se supone escribieron para proteger a los libres de culpa.

No es la versión 2.1 de Presunto Culpable, simplemente es mi historia.

Ahora resulta que como Servidor Público y por hacer bien mi trabajo, tendré no sólo consecuencias administrativas, también sufriré de la falta de ética y el argumento falso de un tercero que ejerce pésimamente su trabajo, teniendo como consecuencia que las palabras de este tercero tengan más peso que mis pruebas, mi trabajo, mi ética y demás.

No debo quejarme de nada, vivo en México, el país de la libre expresión, de la libertad, de la gente solidaria y grandes etcéteras, etcéteras, etcéteras...

Sin embargo, tengo libertad de expresar la gran indignación que siento en este momento, aunque seguramente exista gente que en ahorita esté pasando por un problema peor que el mío, digo, qué importa lo que me pase si en otro espacio sucede algo más grave y sin solución, por ejemplo: la muerte.

Tal vez porque no soy poeta o dueña de grandes tiendas de deportes, las autoridades no harán mucho caso de mi argumento y tendrán duda de mi palabra, no saldré en el noticiero nocturno ni ocuparé la primera plana del Reforma; porque seguramente quien me acusa y es el culpable tiene mas verdad.

No necesito cerrar los ojos para recordar aquella escena de "Presunto Culpable", en la que la abogada defensora del culpable expresaba más o menos con estas palabras "para eso me pagan, para acusar a inocentes" la idea general: "te jodiste, aunque seas inocente".

Pese a todo, en este momento me siento bien, me siento fuerte, me siento tranquila.

No esperaba menos de esa gente naca cuya experiencia laboral, antes de agarrar "ese puestecito" ha sido vender ropa en una tienda para la clase media-baja, porque ni a media-media llega ni su experiencia ni su presencia.

Sean cuales sean las consecuencias, mi tranquilidad es que he llevado a cabo mi trabajo limpiamente, dignamente, no tengo por qué agachar la cabeza ante nadie, puedo caminar con la frente en alto por cualquiera de los pasillos, saludar calurosamente a muchas de las cabezas que dirigen, aunque tal vez para un juez o para la contraloría eso no interese y no lo considerarán como parte de mi defensa ante la acusación que se me hace...

Gracias México por tener ciudadanos tan indignos de tus milpas.

1 commentaire:

Lilián F2 a dit…

Que pena, que frustración, que tristeza, que las cosas sean así en el país. Ojala hagamos conciencia de que la sociedad que hemos construido tiene las fallas que todos le hemos permitido tener, y entonces rectifiquemos y corrijamos. Por el país que merecemos los que por él trabajamos! por los que vienen y porque sino lo hacemos, nos &%$#" todos :(

Ojalá te vaya bien en el veredicto ;)

(yn)

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